COAA y House of Tequila: un impacto ambiental positivo

La construcción sustentable en México enfrenta un doble desafío: reducir emisiones y generar soluciones que verdaderamente transformen comunidades. En Las Milpas, Oaxaca, COAA dio un paso histórico hacia ese objetivo en colaboración con Del Maguey Single Village, House of Tequila – Pernod Ricard y la familia Luis de Las Milpas, demostrando que es posible convertir los residuos de la producción de mezcal en materiales regenerativos con impacto social directo.
De residuo a recurso: el origen de una transformación territorial
La producción tradicional de mezcal genera grandes cantidades de vinaza y bagazo que históricamente se desechan sin aprovechamiento. En Las Milpas, esta alianza decidió replantear esa ecuación: transformó 2,860 litros de vinaza y 525 kg de bagazo en 2,552 Agablocks, un material regenerativo de alto rendimiento que no solo elimina residuos, sino que los convierte en soluciones constructivas para la propia comunidad.
Lo relevante de este proceso es que fue realizado completamente en sitio, con insumos recolectados a menos de 8 km y bajo un programa de aceptación comunitaria que asegura el 100% de trazabilidad territorial. Esta metodología garantiza que cada etapa del proyecto respeta las dinámicas locales y fortalece la autonomía de quienes participan en él.
Innovación técnica al servicio de la resiliencia comunitaria
Los Agablocks resultantes no son solo una alternativa ecológica: son cuatro veces más resistentes a los sismos que los materiales de tierra tradicionales y están libres de cemento, lo que reduce significativamente su huella de carbono. Esta combinación de resistencia estructural y bajo impacto ambiental convierte a cada bloque en una acción concreta para regenerar el territorio y construir un futuro más seguro.
Además, al producirse localmente con recursos de la región, los Agablocks eliminan la necesidad de transportar materiales desde otros lugares, reforzando la economía local y minimizando las emisiones asociadas a la logística constructiva. Este enfoque circular cierra el ciclo productivo del mezcal y establece un modelo replicable para otras comunidades productoras.

Impacto climático verificado: números que transforman
El proyecto no solo reduce residuos, también evita emisiones. En conjunto, los 2,552 Agablocks produjeron una reducción de 1,670.79 kg de CO₂ equivalente, un impacto comparable a evitar 54 vueltas al mundo en automóvil o el transporte de 439 pasajeros en un vuelo Londres–Nueva York.
Lo que distingue a este proyecto de otras iniciativas es su transparencia: este resultado fue validado como positivo y significativo por Impact Forecast, bajo la metodología Climate Impact Forecast (CIF, ID: CDA078). Esta certificación internacional garantiza que el impacto no es solo una estimación, sino un cambio medible y verificable que establece un precedente para la construcción sustentable en México.
Cerrar el ciclo: los bloques regresan a la comunidad
Los Agablocks que nacieron de este proceso no se comercializarán ni se exportarán. En cambio, se quedarán en la comunidad: serán utilizados en la construcción de una vivienda de 48 m² en el mismo sitio, evitando la compra de materiales externos y cerrando el ciclo de los residuos de la destilación, ahora certificados y validados como parte de una cadena regenerativa.
Esta decisión es estratégica: demuestra que la innovación climática puede tener un rostro humano. Una familia tendrá un hogar más seguro, construido con los recursos de su propia tierra, y la comunidad habrá transformado un problema ambiental en una solución habitacional. Cada bloque es, en ese sentido, tanto una acción climática como un acto de justicia territorial.

Alianzas que amplifican el impacto
Esta transformación fue posible gracias al programa de preaceleración de Catalist, una iniciativa de innovación climática respaldada por la Red Climática Europea. Este apoyo garantiza un enfoque que integra rigor científico y pertinencia social, impulsando proyectos que realmente contribuyen a un futuro más sustentable y escalable.
La colaboración entre actores privados, organizaciones de innovación y comunidades locales es clave en este modelo: demuestra que la sustentabilidad no puede construirse desde un solo ángulo, sino que requiere convergencia de conocimientos, recursos y voluntades comprometidas con la regeneración territorial.
Un modelo que demuestra lo posible
El proyecto COAA x House of Tequila concreta una misión clara: demostrar que es posible transformar la industria de los destilados y la construcción en motores de innovación climática y justicia territorial, con materiales que no solo reducen emisiones, sino que también construyen un futuro seguro y resiliente.
Los Agablocks son mucho más que un material alternativo; son la evidencia tangible de que la construcción sustentable en México no es una aspiración abstracta, sino una realidad posible cuando se combinan innovación tecnológica, compromiso comunitario y validación rigurosa. La pregunta ya no es si es posible, sino cómo replicar este modelo en otros territorios y sectores productivos.
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